lunes, julio 2

Ya no sé que hacer.
Me siento sola en este mundo, continente, país, sociedad, escuela, casa, mente.
No hay persona en mi categoría, estatus mental o lo que sea. Nadie es como yo. Las personas que se acercan a ser "lo que estoy buscando" viven a miles de kilómetros. Tampoco es que yo vaya a buscar personas, la timidez me supera. Pero esto es más complicado y lo estuve pensando y reflexionando. Porque una persona que me conoce dice ¿Lu pensándose mejor que alguien mas cuando lo único que hace es representar la nada en donde este?
Buscando en mi memoria encontré momentos que por alguna razón escondí y pude encontrar. Quien sabe como, solo llegaron y los analicé.
De pequeña debatía mucho en mi mente,que está bien, que está mal. Dos voces: Lucía y quien papá pensaba que era Lucía. Solo tengo recuerdos borrosos desde la primaria, jardín desapareció casi completamente. Entré a la escuela siendo Lucía. Ella no tenía vergüenza, era segura, fuerte.Tenía al grupo a su merced porque una puta sed de liderazgo la invadía. Y los demás eran débiles. Así era Lucía a los 5 años. Las niñas que discutían con ella debían ser las que se disculpasen aunque fueran las que tuvieran la razón, Lucía no se doblegaba ante nada. NADA. Hasta que ese día llegó. El día que lo cambió todo.
Lucía estaba en un recreo, hacía frío pero el sol se había presentado cálido. Otra vez una discusión, está vez con Andrea. A pesar de ser la más pequeña de edad, Lucía era una de las más altas. Resumiendo, la niña en su desespero por conseguir el perdón de Lucía la toma del guardapolvo, cosa que enfurece a Lucía. Y le pega. La ve caerse al piso y desde allí mirarla con una expresión de pánico en el rostro. Lucía por primera vez en su vida se agachó y le pidió perdón desde lo más profundo de su corazón. Pero la niña corrió asustada hacia la maestra. Y ahí termina mi recuerdo.
Desde ese momento, Lucía se escondió, para que caras como la de Andrea no se volvieran a mostrar en mi presencia. Desde ese día a esa chica le he tenido el mayor de mis respetos y la he tratado mejor que a mis propias amigas. Mi voz instantáneamente se agudiza y simplemente no puedo no parecer infantil frente a ella.
La niña de papá salió afuera. Tierna, cariñosa, infantil. Insegura, tímida, sumisa, callada. Se perdió el respeto que Lucía había generado, pero ganó amigos por afinidad, cariño. Y era feliz. Mucho.
Hasta que perdió a esos amigos y dependió de su padre. La niña de papá perdió en parte la atención de este y se perdió. Feo, mal, feo.
¿Ahora quien debía ser? Lucía estaba encerrada y la niña de papá había muerto. ¿Entonces? La copia fue algo que probé. Reggetonera, flogger, ni se que era en un momento. Me quedé con el pop barato. Miley había calmado mi ser, ella si tenía papá y trabajaban juntos.
Secundaria: *puff*
1º soportable
2º Se inserta el anime en mi vida, época emo.
3º  Soportable
4º Hasta ahora, mal.
Redondeando: Lucía quiere salir y mandar a la mierda a todos. Por todos los años que estuvo encerrada. La Lu inestable de ahora esta indecisa. Es débil. No tiene autoestima y prefiere una computadora a la vida real. Odio a la Lu de ahora. Detesto la Lu que murió y más rencor le tengo a la que esta por salir.
Mi estado mental está mal. La verdad que no sé si lo que digo es ya muy flashero como para ser verdad, pero estoy lúcida y al volverlo a leer parece que lo hubiese inventado. Ahora me invaden ideas de que mejor ni las digo. Estoy cansada, Bye.

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